La zona de entrenamiento está delimitada con conos de distintos colores. La mayoría de los jugadores tienen pelota, y uno o más jugadores actúan como manchadores. El objetivo de los manchadores es robar la pelota a los jugadores que la poseen y convertir un gol en los arcos ubicados en los bordes de la cancha.
Los jugadores con pelota acumulan puntos rodeando dos conos de distintos colores. No se puede rodear conos del mismo color consecutivamente, sino que después de cada punto se deben buscar nuevos conos de diferente color. Si un jugador con pelota la pierde, el objetivo es recuperarla de inmediato y continuar acumulando puntos. Sin embargo, si el manchador convierte un gol con la pelota del jugador, este recoge la pelota del arco y continúa acumulando puntos.
El tiempo de juego es, por ejemplo, de un minuto, tras el cual se contabilizan los puntos acumulados tanto por el manchador como por los jugadores con pelota.
Puntos clave de entrenamiento
El jugador con pelota debe tener un buen dominio del balón y mantenerlo fuera del alcance del manchador.
Protección de la pelota.
Los jugadores deben observar su entorno de forma continua: ¿dónde está el manchador, los conos libres y los demás jugadores?
Tomar decisiones rápidas ayuda a evitar ser manchado y a encontrar las mejores rutas para acumular puntos.
El manchador debe actuar de forma agresiva, pero dentro de las reglas.
Progresión
¿Cómo mantienes la posesión de la pelota bajo la presión del manchador?
¿Cómo observas el entorno y tomas decisiones rápidas?