1. Cada jugador recibe un peto de color (por ejemplo: rojo, azul, verde, amarillo).
2. Todos tienen una pelota y los jugadores conducen libremente por la cancha.
3. El entrenador grita un color, por ejemplo: "¡Rojos!"
4. Todos los jugadores de ese color se convierten en manchadores, dejan su pelota en el lugar y tratan de quitarle la pelota a los demás.
5. Si un jugador pierde su pelota, realiza una pequeña tarea (por ejemplo, 5 sentadillas) y se une al equipo manchador.
6. El juego continúa hasta que todas las pelotas sean perdidas o el entrenador grite un nuevo color.
Se puede aumentar la dificultad si el entrenador grita dos colores al mismo tiempo.
Puntos clave de entrenamiento
Percepción – reacción a la orden de color y a los movimientos de los jugadores manchadores.
Cambios de dirección rápidos – agilidad y desplazamiento.
Protección de la pelota – cómo proteger la pelota ante los manchadores.