Se divide a los jugadores en tres equipos y se coloca un arco para cada equipo en los bordes del área. En el centro del área se ubican dos pelotas.
A la señal del entrenador, un jugador por equipo sale a buscar la pelota. La tarea de los jugadores es convertir un gol en el arco de su propio equipo.
Puntos clave de entrenamiento
Control y protección de la pelota → El jugador debe ser capaz de recibir la pelota con control y protegerla de los rivales.
Conducción y cambios de dirección → Una conducción rápida y controlada ayuda al jugador a encontrar el espacio libre para convertir el gol.
Uso de la fuerza y juego en disputa → Los jugadores deben saber utilizar su cuerpo para proteger la pelota e impedir al rival de acuerdo con las reglas.