En el juego se colocan dos arcos a una distancia de 10 a 20 metros entre sí. En la cancha solo están los arqueros, quienes compiten entre sí intentando atajar los remates del rival. Cuando un arquero ataja un remate, puede intentar lanzar el balón a la red del arco contrario. Los remates se ejecutan a pocos metros del arco propio. En el juego se utilizan seis balones, y el jugador que convierte un gol puede tomar el balón de su propio arco. El ganador es aquel cuyo arco se vacía primero.
Puntos clave de entrenamiento
El ejercicio se centra en las habilidades fundamentales del arquero: atajadas, capacidad de reacción, juego con los pies y precisión. ¡Muchas repeticiones!
Progresión
Capacidad de reacción y habilidades de atajada – Se guía a los jugadores a concentrarse en atajadas rápidas y precisas. Se enfatizan las técnicas correctas de atajada (por ejemplo, con los pies, con las manos o con la parte superior del cuerpo), que ayudan a bloquear los remates de manera efectiva.