Los jugadores están divididos en dos equipos de cinco personas. La formación es 1-2-1, es decir, en diamante. El equipo elige entre sus integrantes a un jugador objetivo (marcado en rojo en la imagen) como delantero.
El objetivo del juego es, antes de convertir un gol, jugarle el balón al jugador objetivo, tras lo cual se permite la conversión del gol.
Puntos clave de entrenamiento
Para el jugador objetivo: proteger y mantener el balón para que los demás jugadores lleguen al ataque.